miércoles, agosto 17, 2016

Un temblorcito Arequipa: Crítico antes que Solidario

Mientras escribía este post una réplica de 3.6 grados me sacudió intempestivamente como una advertencia: “No lo hagas Pichilón, desiste de escribir esto”. Cuando me dejaron de temblar las piernas, retomé aliento, me volví a sentar y dije en voz alta “No me vas a callar.”

Me rehúso a ser ciegamente solidario con Arequipa. Antes de eso, prefiero ser crítico con las autoridades. Esas autoridades que no pierden tiempo para entorpecer las actividades económicas con trabas y restricciones vinculadas a la regulación de seguridad de las edificaciones (tanto de construcción como de defensa civil). Por mi trabajo he podido comprobar que muchas veces obtener una licencia de edificación o superar las inspecciones de seguridad de defensa civil, pueden llegar a ser un verdadero dolor de cabeza para los peruanos y peruanas que hacen patria arriesgando su capital para brindar trabajo y contribuir con el consumo y crecimiento económico nacional. No critico la fiscalización ni la necesidad de que existan estas reglas, pero a veces a las autoridades se les pasa la mano.

Supongo que deben pensar algo así como “¿Total? Las empresas no votan”. En cambio, los que sí votan son los vecinos. Yo me pregunto. ¿Cuántos de esos vecinos (que conforman el mercado de votos de Arequipa) tienen casas que no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad que exige la legislación? ¿Cuántos inmuebles viejos nunca han pasado por la correspondiente fiscalización y plan preventivo a cargo de las autoridades? ¿Cuántas construcciones precarias han sido levantadas a vista y paciencia de las autoridades encargadas de controlar estas conductas? ¿Cuántos de los afectados sí intentaron obtener los permisos necesarios, pero la complejidad les gano? ¿Luego de un par de cientos de años, a nadie se le ocurrió fiscalizar las condiciones de la iglesia de Ichupampa, hoy día sin campanario?

 

Pero eso no es todo, ¿qué hicieron las autoridades luego que en el 2013 el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet), del Ministerio de Energía y Minas, recomendó re-ubicar a población ahora afectada por sismo, porque se había detectado un suelo inestable? Parece que en el Perú, la guerra avisada sí mata gente.

 

No es posible que el miserable temblorcito de 5.2 grados, registrado a 10 km. al suroeste de Chivay el pasado domingo 14 de agosto de 2016 a las 21:58 horas, deje varios muertos y heridos (personas con fracturas en extremidades y contusiones en la cabeza por la caída de paredes de adobe), muchísimos damnificados y hasta una iglesia dañada. Los movimientos de 5.2 grados se producen en nuestro país con cierta frecuencia. ¡No puede generar semejante desastre!

 


Por eso, antes de sentirnos solidarios (y sin que eso signifique relegar a los afectados a su suerte), los ciudadanos debemos alzar la voz de protesta y exigir una auditoría a fondo para detectar y castigar ejemplarmente a los responsables. Y que el próximo temblorcito solo sea una noticia anecdótica y no el origen de otra tragedia. No vaya a ser, que el conseguir damnificados, sea una nueva práctica nociva de los políticos locales, aprendida con terremoto de Pisco, terremoto que ha quedará recordado no solo por la magnitud de su destrucción, sino por las denuncias de corrupción, desaparición y desviación de los recursos destinados a su restauración.

sábado, junio 25, 2016

En Inglaterra también se cuecen habas: la victoria del Brexit sobre el Bremain

Ya sé lo que deben estar preguntándose: ¿qué autoridad tiene este pobre sudaca para comentar sobre la salida del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (RU) de la Unión Europea (UE)? La respuesta es simple: ninguna. No soy experto en nada, ni pretendo serlo.

Hoy en día, bajo el infranqueable manto de la “libertad de opinión”, el Facebook abrió la ventana a través de la que cualquier lego difunde comentarios políticos. Algunos de ellos interesantes, pero la mayoría carentes de sustento ajeno al nutrido por los medios de comunicación (que por lo general, es información básica y muchas veces distorsionada). La mayor prueba de dicha falta de tecnicismo, se puede encontrar en ese el mar de post contaminantes que inundaron nuestros muros en la reciente época electoral. Casi todos sus autores (por lo general, caviares in, pulpines ansiosos de protagonismo o hipsters confundidos) alegaron “libertad de opinión”, cuando en realidad ejercían su libertad de expresión”, sin siquiera percatarse de que ambos son conceptos distintos.

Bueno pues, yo también me creo capaz de formar en mi fuero interno una opinión, y de exteriorizarla ejerciendo mi libertad de expresión. Igualmente, tengo cuentas en redes sociales como Facebook y Twitter. Pero además, cuento con este blog, que trato de llenar con contenidos que se vinculen (directa o indirectamente) con el concepto libertad.

Debo confesar que no pretendía escribir nada acerca del Brexit. Pero me sentí obligado a hacerlo por consistencia conmigo mismo. En el año 2010 escribí algo muy corto sobre la crisis (κρίση) Griega (aquí) que cuando se agudizó en el 2012 se puso de moda el término Grexit para referirse a la posible salida (exit) de dicho país de la UE. Es así que, en la época actual, en la que se ha acuñado bajo la misma lógica la expresión Brexit (Britain+Exit), no me queda más remedio que escribir este post. Y es que cuando el 23 de junio de 2016, el 51,90% de los votantes pertenecientes a una de las culturas más libres y progresistas y con mayor trascendencia histórica en el desarrollo cultural, filosófico, democrático, artístico, político, tecnológico, etc. de la humanidad, decidieron libremente darle forma de realidad a lo que parecía ser solo una expresión conceptual; el mundo se tambaleó y algo hay que decir... ¡Así que, lo siento y ahora se aguantan! 

Pero como no quiero que se me identifique como uno de esos típico alienados limeños que en su afán de protagonismo quieren aparentar ser versados en cualquier materia, la opinión que plasmo a continuación, la planteo desde el particular punto de vista de un peruano cualquiera, como yo. Opiniones de expertos en política comercial, financiera o tratados internacionales, sobran; y, los análisis políticos e internacionales es lo que más se puede encontrar en la web. En nada de eso me pretendo inmiscuir. Yo solo, mi limito a sentenciar, desde mi óptica personal, que en “no solo en el Perú, se cuecen habas”.

La votación ha sido muy pareja, pero más de la mitad de británicos ha demostrado que incluso en las democracias más maduras, el voto es, antes que racional, emocional. Un voto racional, como el asentado en Londres, Escocia e Irlanda del Norte, se hubiera inclinado a favor del Bremain (Britain+Remain), pero fueron las falacias de la problemática de inmigración y de la soberanía nacional y el retrógrada orgullo del carácter británico insular diferenciado del resto de Europa, lo que pesó más en el resto de Inglaterra y Gales. Así, el 75% de los jóvenes de entre 18 y 24 años de edad que racionalmente votaron a favor de los beneficios laborales y de estudio que les permitía la integración comunitaria, no fueron suficientes para derrotar a la gran mayoría de población con edad avanzada que percibe que la mayor amenaza al status quo, proviene del extranjero.

Esta es una forma de ver el asunto. La otra tiene que ver con la coherencia del pueblo británico con la democracia y la libertad. Aunque mucho más sofisticada que la comentada en el párrafo anterior, no deja de ser una racionalidad, pero ciertamente más lejana: una meta-racionalidad. En la estructura orgánica de la UE el mayor peso específico lo ostenta la Comisión Europea. Es una de las principales instituciones de la Unión e impulsora de la política comunitaria. Una suerte de super-ejecutivo que, así como lo hace el Parlamento Europeo, también legisla (con tendencia socialista). No obstante, a diferencia del Parlamento Europeo, los funcionarios miembros de la Comisión Europea (comisarios) son designados (uno por cada país de la UE) y no electos por ningún ciudadano europeo. Es lógico pues que un pueblo como británico, cree en la democracia y en la libertad, va a tender a rechazar cualquier tipo de gobierno que no sea elegido por el pueblo y menos aún si es de corte socialista. Bajo este segundo punto de vista, aunque aparentaría ser emocional, la votación a favor del Brexit sí sería racional (o meta-racional, si se quiere) en el fondo. De hecho, podría hasta calificarse como la victoria más importante del liberalismo frente al socialismo, desde 1989 en que cayó el Muro de Berlín.

La confianza de los políticos británicos y del mundo entero, en el voto que se asume racional (desde el primer punto de vista) de una de las democracias modernas, más antiguas, desarrolladas y solventes de la historia, fue traicionada por la realidad. En particular, dicha confianza frustró las expectativas del Primer Ministro, David Cameron, quien confiado en que RU jamás se retiraría de la UE, prometió celebrar un plebiscito (impropiamente llamado referendo, que técnicamente es aplicable cuando se discute la aprobación de una norma) si ganaba las elecciones parlamentarias de 2015. Esto porque durante su campaña había sido capaz de identificar el clamor popular que desde hace un año imperaba: la cifra de 51% a favor de Brexit ya existía desde entonces. Por eso, el mismo día que se conoció el triunfo del Brexit, anunció su dimisión al cargo con efecto cerca del mes de octubre. Esta misma tranquilidad que hasta antes del pasado jueves existía, parecía asentarse más con el asesinato de la diputada laborista Jo Cox mientras hacía campaña por el Bremain. Se cometió el peor y más viejo error de cualquier contienda: exceso de confianza.

Por ello, después de la HISTÓRICA decisión (nuestros hijos la estudiarán en el colegio, estoy seguro), el mundo occidental tembló. Las bolsas del mundo se desplomaron. Tokio, Hong Kong y Sídney cayeron más de un 3%. El índice Dow Jones de la bolsa de Nueva York bajó cerca de 3,4%. La sorpresa del resultado también causó estragos en la Libra Esterlina que se derrumbó en más del 10% con respecto al Dólar y 7% con respecto al Euro alcanzando su precio más bajo desde el remoto 1985. Como es lógico, el Euro también fue golpeado con la mayor caída desde su creación, llegando a perder un 3,3% con respecto al Dólar. Pero esto no parece ser producto de otra cosa que de las natural especulación. Los inversionistas institucionales apostaron por el Bremain y con el resultado del Brexit, se empezó a vender "a lo loco" Libras y Euros y adquirir Dólares u oro. Lógicamente, a mayor oferta de Libras y Euros disponibles en el mercado, el precio tiende a bajar. 

Quizás por eso, la noticia no ha sido recibida con extrema preocupación por parte de los organismos internacionales de corte técnico vinculados al comercio internacional, sino con moderada tranquilidad. Así lo muestra la neutral declaración del Fondo Monetario Internacional "Tomamos nota de la decisión del pueblo del Reino Unido (...) Seguiremos vigilando los desarrollos estrechamente y estamos listos para apoyar a nuestros (países) miembros en caso de necesidad" (Christine Lagarde, directora FMI); y, la sosegada manifestación de la Organización Mundial de Comercio "El pueblo británico se ha pronunciado. La OMC está dispuesta a trabajar con Reino Unido y la UE y a prestarles toda la ayuda posible" (Roberto Azevêdo, Director General de la OMC).

Pero, ¿a qué responde la aparente tranquilidad de estas declaraciones? Técnicamente, el plebiscito no es vinculante para el gobierno británico. De hecho, los parlamentarios podrían bloquear el Brexit. Pero este no puede ser el motivo de la tranquilidad de los organismos técnicos antes mencionados. Y es que desconocer el Brexit no parece ser una alternativa viable. Una decisión en ese sentido, sería una irresponsabilidad política que debilitaría las consolidadas instituciones británicas y el sentido propio de la democracia, pues posterga la voluntad del pueblo expresada de manera directa en las urnas y des-legitima sistema parlamentario como expresión democrática. 

Tampoco parece ser una opción democrática el segundo plebiscito que más de dos millones de británicos vienen solicitando de la mano por el activista Oliver Healy y que será debatido esta semana en el parlamento inglés. "Los firmantes pedimos al Gobierno que sancione una ley por la que se convoque un segundo referéndum si ninguna de las opciones (permanencia o salida) llega al 60% de los votos con menos de un 75% de participación", señala la petición que, al alegar falta de una mayoría calificada y al amparo del ausentismo electoral, pretende desconocer la libre decisión del pueblo que por convicción fue a votar un día de semana. La otra cara de la libertad es la responsabilidad. Si el elector decide libremente no votar, debe asumir la responsabilidad de su decisión y someterse al voto de la mayoría. Un resultado inesperado producto del exceso de confianza de los que dejaron de votar, no puede ser tomado como un sustento válido para desconocer el primer resultado. (Un dato curioso: como en la primera elección ganó el "NO", en Bolivia se discute sobre la posibilidad de realizar un segundo referéndum para modificar la Constitución y permitirle a Evo Morales postular a un cuarto mandato consecutivo. La razón sería que en la primera elección, el pueblo votó engañado).

La razón entonces, debe ser otra. Con el Brexit, RU no deja de ser miembro de la UE de forma automática. Para que ello ocurra se debe seguir un procedimiento específico de denuncia del tratado, según el procedimiento previsto en el artículo 50° de la Versión Consolidada del Tratado de la Unión Europea (Tratado de Lisboa). Para tal efecto, el “Estado miembro que decida retirarse notificará su intención al Consejo Europeo. A la luz de las orientaciones del Consejo Europeo, la Unión negociará y celebrará con ese Estado un acuerdo que establecerá la forma de su retirada, teniendo en cuenta el marco de sus relaciones futuras con la Unión”. 

Por ahora no se sabe cuándo es que RU comunicará formalmente al Consejo Europeo su decisión de abandonar la UE. Mientras, tanto, los tratados europeos se siguen aplicando hasta que se cumplan dos años de la notificación a menos que los demás Estados decidan en forma unánime extender el plazo con el fin de alcanzar acuerdos mutuamente satisfactorios para RU y la UE. En ese contexto, algunas políticas seguirán rigiendo en RU, como la política agrícola común (artículo 38 a 47 del Tratado), la política comercial común (artículos 110 a 116 del Tratado) y la política común de transportes (artículo 74 a 84 Tratado). Por lo tanto, el impacto no será inmediato. Si luego de transcurrido el plazo, no hay acuerdo alguno, RU pasa a depender de las reglas de la OMC para comerciar con otros países. 

Asistimos hoy pues, a la antesala de un período de dos años (y tal vez más) de negociaciones entre RU y la UE. Es aquí donde el gobierno del RU deberá neutralizar los inesperados desenlaces del plebiscito convocado, y la comunidad internacional podría encontrar la tranquilidad que necesita el futuro del comercio internacional y el bienestar de los europeos en general (sean insulares o continentales). 

Desde el punto de vista de la integración económica, existen distintos acuerdos, según el nivel de intensidad. Un primer acercamiento puede encontrarse con la reducción (no eliminación) de aranceles para algunos (no todos) productos. Esta es la denominada Zona Preferencial de Comercio. Un nivel más intenso de integración económica está representado por las Zonas de Libre Comercio (por ejemplo los TLC) en donde se presenta una eliminación de aranceles y reducción de trámites burocráticos para importar/exportar según los tratados de Facilitación del Comercio. Mayor intensidad de acercamiento, brinda la Unión Aduanera. Una suerte de  Zona de Libre Comercio, que además fija un Arancel Externo Común. Es decir, que todos los países miembros del acuerdo cobran los mismos aranceles frente a otros países que no forman parte del tratado. Un siguiente paso, es el Mercado Común, que es lo mismo que la Unión Aduanera pero involucrando además la libre circulación de personas, capitales y servicios. Más profundo aún es la Unión Monetaria, que no es otra cosa que un Mercado Común en el cual circula una única moneda. 

En estos últimos tramos se ubica la UE. Respecto de RU, el nivel de integración se quedó en Mercado Común, pues desde 1999 que se lanzó el Euro, RU nunca lo adoptó como moneda, pues no estaba dispuesto a asumir junto con Alemania y el Reino de los Países Bajos, por ejemplo, la carga de subsidiar la parte que le correspondía solventar por países como Grecia, España o Portugal.

La economía de RU es lo suficientemente fuerte y su salida lo suficientemente perjudicial, para brindar el gravitante peso de negociación que le permita mantener los beneficios del Mercado Común sin tener que aceptar el libre movimiento de personas ni otras regulaciones. Y no debemos sorprendernos que esto resulte así. La historia ha mostrado que la relación entre la UE y RU, ha sido como uno de esos matrimonios que languidecen de amor, pero que exceden en mutua conveniencia: RU solo seguirá siendo un buen marido proveedor, mientras que la UE cumpla con determinadas exigencias impuestas por el hombre de la casa. Y es que la UE prefiere ser una esposa abnegada que goza de cierta seguridad económica, que una pobretona divorciada abandonada a su suerte. Por su parte, RU sabe que en los tiempos modernos, es imperativo ser un hombre casado, pues la soledad dificulta.

RU se retira de la UE, pero otro tratado ha de suscribirse entre ambas partes. Un tratado que políticamente le permita a RU alegar que ha recuperado su soberanía y autonomía (conceptos que, por cierto, no se encuentran reñidos con la integración económica) pero que mantenga los mismos beneficios de un Mercado Común, pero sin incluir la libre circulación de personas (o quizás sí, pero bajo otras condiciones) y cualquier otra regulación cuya vigencia le impida a los políticos británicos alegar que las problemáticas que habrían gatillado la decisión popular (inmigración, soberanía nacional y su condición insular diferenciada del resto de Europa) han sido solucionadas...

Y en forma paralela, no habría que sorprenderse que se inicien las negociaciones con los Estados Unidos de América, que hasta la fecha, pese a que RU lo desearía, no cuenta con un TLC con la UE más que nada por la oposición de Alemania.

domingo, junio 05, 2016

Felices Votaciones para Todos

“El día que lo necesite, lo usaré”. Es la frase que me repetí por años cuando guardaba alguno de los tantos papelitos que hasta la fecha mantengo tan prolijamente doblados en mi billetera...

Ya me encontraba un poco desgastado por la enfermiza fiebre electoral, que me hace replantearme muchas cosas: “Debo seguir teniendo Facebook? Por tranquilidad, ¿cierro mi cuenta?” Todo lo que se lee es, que si PPKausas por aquí, que KeikoLovers por allá. ¡Que si se vendió nuestro gas a su amigo extranjero!, ¡que si el papá golpista esterilizó! Marchas y contramarchas. Los 500 días de la pelona que no cambia. El nivel al que bajó el viejito para pelear. La exitosa campaña por el Perú de una, contra la superior experiencia técnica de otro. Y de pronto: “¡GOL DE PERÚ!”. Le acabamos de ganar 1-0 a la selección de Haití en un partido que parecía amateur, transmitido en todos los países del continente americano y de muchos otros más.

El Fútbol. El Deporte Rey. La competición de selecciones más importante de América. El torneo que conmemora su aniversario número cien y que se inauguró ayer en los ¡Estados Unidos! (¡un anfitrión absolutamente inaudito!); por primera vez, se había visto desplazado, sin contemplaciones. Y por primera vez en mi vida, noté que virtualmente a “nadie” le interesó la selección de fútbol.

Y mientras veíamos la repetición del gol, como un paréntesis de la discusión política motivada por la ansiedad de las elecciones del día siguiente, una pareja de esposos que recién conocí en la casa de un amigo común, me preguntaban “¿y cómo es tu blog?”. Mi alto nivel de distracción, producto de otras elucubraciones propias, impidió que me explicara con claridad. Entonces, decidí darle forma a mis pensamientos para escribir este post (que empece a escribir a las 1:30 horas ), y mostrarles un ejemplo, justo en el momento en que yo me preguntaba en silencio “¿será que hemos madurado como país?

Los pulpines pueden evacuar sandeces o plantear aciertos. Puedes estar a favor o en contra de los caviares. Algunos hipsters querrán destacar, y otros, pasar desapercibidos. Pero de lo que no hay discrepancia alguna, no importa el color del polo con el que vayas a votar en las próximas horas, todos están de acuerdo en una cosa: existe un natural interés de la población sobre la política. Un interés que no puede ser atribuido a una maquiavélica manipulación del poder mediático. La intensidad en el uso de las redes sociales no miente. El que menos, tiene algo que comentar al respecto. Y no nos da pereza recordar los terribles años del terrorismo y de cómo este fenómeno fue exterminado por un japonés que renunció por fax, atropellando –entre otras cosas– uno de los motivos básicos de la existencia del Estado: garantizar la libertad de sus ciudadanos.

Pero lo que ya no recordamos, es cómo bajó el dólar cuando terminó la primera vuelta y el terror de los inversionistas había pasado. Mucho menos nos acordamos del plagio de Vicuña (sus memes ya huelen a naftalina), el careo de Popy a Alan durante el debate, o de los Moraditos de Guzmán, algunos de los cuales han decidido votar por la sabiduría adulta, mientras que otros lo hacen con fines anti-fujimoristas.

Y así como algunos KeikoLovers cambiaron su voto a favor de PPK en la primera vuelta para evitar competir con Mendoza en la segunda vuelta, ahora ella, se pliega al voto (mas no así a la ideología) de viejito, solo para combatir lo que ella considera que representa el retorno de la dictadura, de los excesos y del peligro de convertirnos en un Narco-Estado.

Y ya se leen frases como “iba a votar PPK, pero después de sus tantos insultos, ahora voy a viciar mi voto”. “Estoy indeciso, pero creo que votaré por PPK para balancear los pesos y contrapeses entre el Congreso y el Presidente… como la china tiene mayoría absoluta en el parlamento”. Ya se habla de alianzas, de buscar consensos. De que si sale PPK, el Congreso intentará bloquear su gestión. Y claro, los fatalistas de siempre, con un alarmista –aunque no necesariamente descabellado–: “tenemos un país dividido”.

Cuando llegué a mi casa, sentí la necesidad de desdoblar uno de los papelitos que guardo en mi billetera, lo estiré boca arriba y le presenté a su nuevo amigo: el Perú del año 2016, donde todo esto venía ocurriendo:
  
“Forma de vida”. Forma de gobierno también, pero antes que eso, y antes que nada, la definición de democracia comienza por reconocer que es, una forma de vida. Y el Perú está viviendo la democracia, al tal grado que ni el Centenario Copa América, distrae la atención de los ciudadanos. En estas elecciones he conocido más personeros voluntarios (por ambos partidos), que los que conocí en toda mi vida. Casi todos son jóvenes, pero también algunos mucho más maduritos que yo. Este ya no es un tema que cause apatía o lejanía en los milenials. El Facebook les brinda un espacio para ser leído por muchos, e interactuar, retroalimentando la necesidad de participar en la vida política. Hace rato que la política dejó de ser una cosa “aburrida”, “de adultos”, “de intelectuales”, o simplemente, “un tema tan corrupto, que se prefiere no hablar de él.” Ahora sí, gracias a las tecnologías de la información, los prosumidores pueden participar de la política, sin verse excluidos de ningún modo por algún grupo elitista. Entonces, ¿por qué no difundir públicamente lo que cada uno piensa? Pero, como todos hacen lo mismo y no se puede destacar en el anonimato de la "masividad" algunos se sienten motivados a hacer más bulla que los demás.

La política es la lucha por el poder. Y todo lo que vemos y mucho de lo que criticamos, forma parte de esa lucha, que a veces excede los límites de la moralidad. Pero les tengo una noticia. De hecho, es una BUENA NOTICIA. La democracia no se limita solo a (i) respetar la opinión expresada del resto, (ii) hacer campañas por efímeros partidos políticos de temporada, (iii) ir a votar en cada proceso electoral, (iv) juntarse para esperar ver el flash informativo de las 16:00 horas, y (v) luego quedarse hasta las 21:00 horas para escuchar el discurso de nuestro candidato ganador, no sin antes escuchar las palabras del derrotado que a veces lo reconoce con hidalguía y otras decide gritar “¡fraude!, ¡fraude!”. Todo esto forma parte de nuestra cultura democrática, pero no es lo único, hay más...

Democracia es también lo que hemos venido atestiguando en estas últimas semanas. Es este fenómeno de ataques, treguas y contra-ataques, que tantas críticas ha generado en Facebook. Ese despertar de apasionamientos y fanatismos. Ese interés por convencer a la otra parte de que su candidato es mejor (aunque sabemos que convencer al que ya decidió su voto es opco menos que imposible). Todo eso también es democracia. Un país democrático es un país que vive la democracia y en el Perú, ya estamos viviendola.

Y para muestra un botón: “lo que usualmente hubiera sido la cortina de humo, como el fútbol, se ha convertido en un evento casi inexistente frente a lo que se ha experimentado en este proceso electoral”. Palabras más, palabras menos, fue lo que la esposa de la pareja me decía, cuando pude concebir la idea que finalmente les quiero transmitir con este texto:

Asi que, querid@ lector, no importa por quién vayas a votar. Si es PPK, si es Keiko o si es viciado. La economía transita por una buena carretera, y la ruta de los próximos cinco años no parece tomar desvíos hacia las empobrecidas trochas de la izquierda. Esto debe tranquilizarnos. Gane quien gane, el Perú ya ganó. Porque a la estabilidad económica, le hemos sumado la madurez en democracia: hemos aprendido a vivir en ella, y forma parte de nuestro día-día en mayor intensidad que antes. Es cierto que todavía estamos en una etapa joven, pero ya estamos gestando una cultura democrática Made in Perú. Falta trecho por andar, no obstante, los primeros pasos que hemos dado por nuestra cuenta, son esperanzadores.

Así que ¡levántate y cumple con tu obligación ciudadana! Hazlo con una sonrisa en la cara. No te molestes por las sempiternas colas. No regañes por el tráfico implacable. No putees a la sapaza que llega con el niño de cinco años en brazos para no hacer cola (bueno está bien, putéela un poquito). En la cámara secreta (o sea, en la carpeta con cartón plastificado blanco de la ONPE), marca el aspa en la casilla que tu cerebro o tu corazón dicte (el voto no solo es informado, también es emocional), e introduce con esperanza la cédula en el ánfora antes de firmar el padrón y siéntete orgullos@, no solo porque ya cumpliste con el deber que nos impone nuestra Constitución, sino porque pudiste ejercer un derecho que te has ganado por el simple hecho de ser un ser humano que forma parte de una sociedad que decidió auto-gobernarse con el régimen que mejor garantiza las libertades individuales. ¡Esa es la verdadera fiesta democrática!

Eduardo Zapata y Juan Biondi tenían razón: la electronalidad como vía de la re-oralización, es lo que se necesitaba en el Siglo XXI para que las sociedades pudiesen al fin  transitar por la senda de la democracia; algo respecto de lo cual los caminos tradicionalmente trazados por una mano escribal, fracasaron en alcanzar.

¡¡¡Felices Votaciones para Todos!!!

martes, abril 05, 2016

Voto con RUC

Caviares y sus románticas huachaferías:

No tolero a los chibolos-pulpines-caviarones y sus románticas huachaferías para estar "in". Para mí, los caviares son personas que languidecen de  problemas reales, se angustian por alcanzar protagonismo, aspiran a ser héroes, muchas veces cuentan con un conocimiento básico pero se quieren disfrazar de intelectuales, la esclavitud por sus ideas intolerantes les tapan los ojos para poder ver el futuro, rechazan el pragmatismo; y, todo esto, lo envuelven en una traje de arrogancia insoportable. Me encanto lo que escribió Aldo Mariátegui y suscribo sus palabras plenamente (aquí). Conozco algunos majaderos que se resisten a votar por Keiko, solo por el hecho que se apellida Fujimori; y, entonces su alternativa es Mendoza (Barrnechea en algunos casos). 

Hace cinco años, cuando "Ollanta Humala - Polo Rojo" todavía era catalogado como la debacle del futuro peruano, escribí sobre sobre la ceguera caviar en segunda vuelta y pese a que nos gobernó "Ollanta Heredia- Polo Blanco" (aunque lavado con una media roja y se puso medio rosadito), hoy no puedo dejar de mostrar mi miedo por Veronika Mendoza. Es más, creo que de haber sido el caso, hubiera preferido votar por "Ollanta Humala - Polo Rojo" que por esta chiquita improvisada que no se sabe ni de dónde salió.

Verónika Mendoza y Alan García:

Mendoza dice tener 35 años. Osea, como dos menos que los que tenía Alan García Pérez en su primer (desastroso) gobierno, para muchos uno de los peores de nuestra historia republicana. Academicamente, parece no existir mucha diferencia: Para cuando fue elegido presidente por primera vez, Alan había estudiado en la Pontificia Universidad Católica del Perú y había obtenido el título de abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Contaba con el grado académico de Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y tenía estudios doctorales de sociología en la Universidad de París. Menos deslumbrante, aunque no despreciable en absoluto, es la realidad de Mendoza. Psicóloga por Universidad de París VII Denis Diderot, con estudios de maestría en Ciencias Sociales en la Universidad Sorbona Nueva - París 3 y un Máster en Educación de español como segunda lengua en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid.

La diferencia, desde el punto de vista académico, está en la vinculación de las profesiones de cada uno con la gestión pública y el gobierno de una nación. Sobre esto, no hay que ser genio para darse cuenta que los conocimientos del Alan de 1985 eran mucho más afines a la cosa pública que la Menoza de 2016. 

Pero además, el Alan de 1985 también supera a la Mendoza de 2016 en su experiencia como gobernante. Cuando Alan fue elegido presidente en su primer gobierno ya era un político de carrera, surgido de las canteras del APRA, muy cercano a un gran intelectual como Víctor Raúl Haya de la Torre, quien lo instruyó directamente. Había sido elegido diputado constituyente entre 1978-1979 y diputado entre 1980-1985. Por su parte Mendoza es congresista... y en este Congreso.

Hasta aquí, en el papel, el punto es claro: para ser presidente, el Alan de 1985 era mucho más prometedor que la Mendoza de 2016; y, su gobierno un desastre. Ergo, no solo hay que tener muy bajas expectativas respecto de lo que pueda lograr Mendoza en un posible gobierno. Hay que tener miedo.

Y si queremos seguir hablando de "papel", hay que revisar el Plan de Gobierno de Mendoza. Y sería entonces momento de asustarse mucho más. Dice que nació el 9 de diciembre de 1980, pero yo no le creo. Tengo la secreta teoría de que en realidad nació en 1939, pero fue congelada en 1975, cuando tenía la misma edad de hoy ¡Solo eso puede explicar de dónde salió! Creo que de pronto, abrió los ojos y se encontró en el 2016, y como su noción del mundo se quedó atrapada en el pasado, aún no entiende los errores conceptuales del modelo socialista que tanto pregona esta psicóloga y educadora (lástima que no estudió economía). Alguien, por favor, que le explique qué es la Perestroika. Cuéntenle que ya cayó el muro de Berlín; que el Comunismo, el Socialismo y el Estado de Bienestar fracasaron hace años; que Rusia y China no son lo que eran antes; y, que Cuba se quiere amistar con Estados Unidos. ¡Que alguien se lo diga por favor!... ¡que alguien nos salve!

Y si nadie le explica eso, que alguien se lo diga a toda esa manga de chibolos-pulpines ingenuamente manipulados. ¿Por qué todos nos tenemos que perjudicar, por la decisión de unos niños fácilmente engañados y confundidos, que creen que no lo están? Como me gustaría tener una máquina del tiempo y llevarlos al futuro: cuando ya trabajen, paguen impuestos y se enteren que con ese dinero el Estado solventa la vida de otros que no trabajan tanto... Ahí quiero ver a estos socialistoides bebedores de whisky.

¡Creo que ya tengo la solución!:

El voto es un derecho ciudadano. De acuerdo. Se dice que debe ser universal. Suena muy poético, muy lindo. Pero, a cambio ¿no debería contener algún tipo de obligación ciudadana? Si vamos a elegir a nuestros gobernantes y estos van a disponer de fondos públicos, ¿no tenemos derecho a fiscalizar que se hace con esos fondos o a qué se destinan? Es lógico entonces, que la obligación ciudadana a cambio del derecho ciudadano al voto, sea el pago de tributos. Así, solo quien declare y pague tributos tendría derecho a voto. En lugar de ir a votar con DNI, se debería ir a votar Registro Único de Contribuyentes (RUC). Y no cualquier tributo (no me refiero al IGV que se paga por comparar un chocolate), sino a los impuestos, ya sean nacionales o municipales que tengan que ser declarados o pagados en sumas relevantes (como el impuesto a la renta o los impuestos predial y arbitrios), según se trate de una elección de autoridades del gobierno central o local, respectivamente.

El artículo 31 de nuestra Constitución Política dice que "tienen derecho al voto los ciudadanos en goce de su capacidad civil" y que "para el ejercicio de este derecho se requiere estar inscrito en el registro correspondiente". ¡NADA MÁS! Yo re-formularía: "tienen derecho al voto los ciudadanos en goce de su capacidad civil, siempre y cuando se acredite el pago del íntegro de los impuestos nacionales o locales que correspondan, según el tipo de proceso electoral de que se trate y conforme a ley" y que "para el ejercicio de este derecho se requiere contar con Registro Único de Contribuyentes".


Así, los chibolos pueden hacer toda la campaña por redes sociales que deseen, salir a la calle y gritar, hacer todas las marchas que quieran y sentirse héroes por un día (como che-Guevara o Robin Hood); pero sin la capacidad de elegir gobernantes que destinen mis impuestos a fomentar la pobreza de mi país. Definitivamente, yo sí soy un contribuyente indignado (aquí).

miércoles, febrero 24, 2016

Reclamo de un Contribuyente Indignado



Era una mañana alegre de febrero cuando me acerque a la Municipalidad de Surquillo a pagar mis arbitrios. Habían subido los que corresponden a Serenazgo, pero con tal de sentirme más seguro en una ciudad donde la ronda paranoia, los pagué sin titubear, pero no sin antes discutir con algunos vecinos que se negaban a pagar. Salí del complejo municipal y decidí dar una caminata. Para hacer corta la historia, me asaltaron siete hobbits acriollados amantes de reggaetón. La fechoría se cometió entre dos casetas de Serenazgo. Una con un viejito que por seguridad propia prefirió "no ver" y otra, la más cercana a donde acudí para pedir auxilio, estaba vacía. Derrotado bajo la cabeza y meto las manos al bolsillo. ¡Encontré algo que no se habían llevado! ¿Qué era? Mi comprobante de pago por ser un buen contribuyente.



Todos los meses pago impuesto a la renta (me lo van descontando). Y todos los años en el mes de marzo hago mi declaración de impuesto a la renta. Esto ya implica un costo de tiempo y dinero. Necesito contratar un contador que no se deje engañar con la supuesta simplicidad del sistema informático de la Sunat que comete errores (curiosamente siempre en contra de mis intereses) y que me evite lidiar con la pésima asesoría que la codiciosa institución brinda a los usuarios. En una país donde la regla es in dubio pro-fisco (o sea, la duda favorece al fisco), los contribuyentes que sí nos atrevemos a pagar, la vemos verde. Este año en particular me toca apagar montos adicionales a los descuentos que ya venía sometido mes a mes.



Me peleo con amigos y conocidos que no quieren declarar y ortos que se rehúsan a pagar. Les explico -como intenté hacerlo con mi vecino surquillano- la importancia de pagar impuestos, pero no entienden razones. No les parece justo, simplemente. "Es mi plata. Yo me la gano trabajando. Por qué me la tiene que quitar el Estado", reclaman.



Hoy abro el Diario Oficial El Peruano y leo:



"Que, con fecha 17 de diciembre de 2015 se publicó en el Diario Oficial El Peruano, el Decreto Supremo N° 039-2015-SA, que aprobó el Reglamento de la Ley N° 30024, Ley que crea el Registro Nacional de Historias Clínicas Electrónicas;



Que, con fecha 13 de febrero del 2016 se publicó en el Diario Oficial El Peruano, el Decreto Supremo N° 008-2016-SA, que aprobó el Reglamento de la Ley N° 30024, Ley que crea el Registro Nacional de Historias Clínicas Electrónicas;



Que, en ese sentido, se advierte que existe duplicidad en la aprobación del mencionado reglamento, por lo que, resulta necesario dejar sin efecto el Decreto Supremo N° 008-2016-SA;

(...)

DECRETA:

Artículo 1.- Del Decreto Supremo N° 008-2016-SA

Déjese sin efecto el Decreto Supremo N° 008-2016-SA, que aprobó el Reglamento de la Ley N° 30024, Ley que crea el Registro Nacional de Historias Clínicas Electrónicas."



En automático pienso. "¿Para eso pago el impuesto a la renta? Con mi trabajo estoy sufragando los gastos de las ineficiencias públicas". En el mundo real, la eficiencia es lo que te mantiene compitiendo en los mercados. Pero la Administración Pública no forma parte del mundo real. Es un universo surrealista. Una especie de galaxia lejana en pleno planeta tierra donde la ineficiencia no se castiga, se premia.



Publicar en El Peruano un reglamento, requiere una sola acción: publicar. En este caso, para un solo reglamento se han producido tres publicaciones. Los costos se han triplicado. No me parece bien que mi pago por impuesto a la renta se tenga que destinar en hacer tres veces lo que se debe hacer una sola. Menos aún me parece tener que pagarle el sueldo a todos los ineptos y negligentes que permitieron que esto pasara. Y no me refiero solo al par de bestias descuidadas que firmaron la misma resolución dos veces con diferente numeración, sin percatarse de ello (lo que me hace pensar: ¿OLLANTA HUMALA TASSO -Presidente de la República- y  ANÍBAL VELÁSQUEZ VALDIVIA -Ministro de Salud- leen lo que firman?), sino también a toda la manga de funcionarios despistados que se supone deberían haber tenido en cuenta esto. ¿Nadie en el Ministerio de Salud o en el Despacho Presidencial, pudo recordar que hacía dos meses se había firmado el mismo reglamento? A todos estos responsables, como ciudadano que pago mis impuestos, ¡exijo se les sancione! 

Pero la torpeza no queda ahí. Para enmendar su error, no se tuvo mejor idea que publicar por tercera vez un Decreto Supremo (lógicamente suscrito por OLLANTA HUMALA TASSO -Presidente de la República- y  ANÍBAL VELÁSQUEZ VALDIVIA -Ministro de Salud-). Acaso nadie se puso a pensar en la sucesión de normas en el tiempo. Todos saben que una norma posterior reemplaza a la anterior. ¡Ya que se queden con el Decreto Supremo del 2016 y se tenga por derogado el del 2015! Si total "existe duplicidad en la aprobación del mencionado reglamento", como lo reconoce el propio Decreto Supremo Nº 009-2016-SA. Y por último, cualquier duda puede ser afinada vía jurisprudencial.



¡Uy, miren la hora! Tengo que dejar de escribir. Necesito salir volando a pagar mis impuestos...



En el camino leo en el kiosko el titular del Diario Gestión: "FALTA DE NORMA IMPIDE ABARATAR MEDICAMENTOS HASTA EN 40%". Y la bajada: "El Ministerio de Salud no da luz verde a reglamento para medicinas biológicas y biosimilares, pese a que hay un proyecto listo y discutido en Consejo Nacional de Salud". Defraudado de mis autoridades pienso "hace ocho años esta ley no tiene su reglamento publicado, pero en dos meses el mismo Ministerio publica la misma norma dos veces... efectivamente, esto es surrealista". Dejo de leer y me voy de ahí rápidamente porque distingo a lo lejos ciertos personajes con pinta hobbits acriollados y vienen escuchando reggaetón...

sábado, junio 27, 2015

Perspectivas

Terreno agreste, conflictuado, iracundo, intenso, desafiante. Así soy. Maraña de cerros arrugados que protegen, cual peones en un tablero de ajedrez, a su reina blanca que desde las alturas los gobierna. Plataformas naturales que son miradores y valles insospechados, asoman con el trazo brillante de algún glaciar derretido llamado río. Su primo es un lago turquesa de orillas color esmeralda. Así eres tu. Sol punzante sobre calaminas humildes. Casitas de barro para la foto de algún libro oficial que promueve el turismo. Coloridas polleras andinas para matizar. Así nos creen ver todos. Cada uno por su lado. Pero en la imagen no se aprecian las manos ásperas de tanto labrar los campos y los bien-surtidos andenes. Todo ese esfuerzo satisfactorio. La tierra se esconde debajo de las uñas y los pies, con surcos gruesos donde se acumula el barro seco, pasan desapercibidos. No todo es lo que parece ser. Sarita la vicuña es una mascota peculiar, pero no extraordinaria. Finalmente, todos tienen una. Así como una gallina pal caldo, un cuy para chactar y una vaca (Gloria) que merecidamente puede ser calificada como "lechera". Para comer? Queso, choclo, papita, camote y cancha. Mucha chicha de jora. El más hermoso pan recién alumbrado por tu horno de barro que fue alimentado con la fogosa leña de mi monte. Solo necesitamos dos candelabros más para alumbrar nuestras noches y un hermoso día siguiente que empieza a oscuras. Después de todo esto, papel y lápiz? Para qué? Si no se escribir y no lo necesito. Así ya estoy feliz. Gracias.

miércoles, diciembre 10, 2014

Crónica de un consejo a mi nieto

Ya pasaron 92 años desde que nací. Y hace dos días me visitó Emilio, mi primer bisnieto de 2 años. De solo verlo me da pereza pensar en todo lo que le falta aún por vivir. Su padre, mi nieto, Antonio tiene 25 y está felizmente casado con María Paz una buena chica que, como siempre, está en la cocina colaborando con las demás mujeres de la familia. Esperando que sirvieran el almuerzo, jugábamos ‘cachito’ y Antonio comentaba, babeante, las anecdóticas curiosidades del pequeño Emilio. Solo interrumpía sus historias con desafiantes frases altisonantes propias del juego. “¡PORTATE NEGRA… SACALAS TODAS! ¡AJA! CINCO ZAMBAS EN DOS… ¡JA! A ver pues hermanito supera esto”. Su euforia contrastaba con la frugalidad de Fernando, su hermano mayor que a sus 28 todavía le decíamos Fernandito. Fernando había fracasado en dos matrimonios y parecía no tener idea de cómo elegir a sus mujeres pues la noche anterior su novia de tres años y medio, lo había terminado. Y como si eso fuera poco, ahora el azar lo había puesto en la difícil situación de tener que conseguir, en escasos dos tiros, cinco ases, o someterse a las burlas del resto de nosotros.

Sin titubear y con la elegante habilidad aprendida de su padre, Fernandito introdujo los dados en el cubilete con la misma mano que lo sostenía. Lo agitó con dos firmes giros de muñeca. Golpeó la mesa una vez y escurrió con sutileza el viejo vaso de cuero marrón oscuro que había cosido mi padre muchos años atrás, para dejar rodar los dados sobre la mesa. Como por una especie de regla de compensación divina, todos los dados estuvieron de acuerdo. “¡OHHH CINCO ZAMBAS EN UNA! Buen comienzo hermanito, pero recuerda que empatador pierde”. “Tranquilo Toñito, todavía no ha llegado el día en que me ganes jugando 'Callao'…mira cómo ahora aparece 'el blanquito' que falta” y mientras escogía uno de los seis dados que habían aparecido en ese tiro limpio, para transformarlo en un as, sentenciaba “ya sabes lo que dicen: mala suerte en el amor, pero buena suerte en el juego”. “Es al revés hijo”, lo corrigió su padre. “Ya Sergio, déjalo al muchacho en paz… y tu huevón deja de hacer tanta pirueta y lanza los dados de una vez”, intervine justo antes que dejara rodar el único dado que podía darle dignidad, o en su defecto, terminar de enterrarlo. Para su suerte ocurrió lo primero. Pero los cinco ases de Fernandito, y su sentido de victoria se desvanecieron cuarenta y siete segundos más tarde cuando el llamado a la mesa retumbó en nuestros oídos y afectó nuestros estómagos. El juego había concluido y con él, su efímera ilusión de victoria.

Como todos los domingos por la tarde, hubo mucho vino y al finalizar, bebimos una tasa del café recién pasado por Anabelle, mi hija mayor. Alrededor de las 7:00 pm todos se habían ido, excepto Fernando. “¿Quieres tomar lonche Fernandito?”. “No abuelo, quiero conversar contigo”. Lo noté conturbado. “Dime…”, pregunté. “Es que veo a Toñito y a mi papá tan felices y me pregunto: por qué yo no puedo conseguir una buena mujer como ellos”. “¿Y ya les preguntaste cómo hicieron?” Repliqué. “Sí. Pero sus respuestas no me satisfacen. Mi papá me dice ‘en verdad nunca sabes cuál es la mujer con la que te debes casar’ y Toño ‘simplemente lo sabes… no puedo explicarlo, pero sientes algo que te hace entender que esa es la mujer con la que te debes casar’. El problema es que cómo puedo saber qué es ‘eso’ que se supone debería sentir. Yo creí sentirlo dos veces y me terminé divorciando en ambas. Anoche Lucía terminó conmigo y felizmente lo hizo porque yo ya tenía miedo…”. “¿Miedo de qué Fernandito?” le pregunté preocupado. “Miedo de que lo que sentía por ella. No sabía si era lo que se supone que debía sentir. Tal vez papá tenga razón: realmente uno nunca lo sabe. Y si es así, ¿me debí ‘arrojar a la piscina’ sin si quiera saber si es que tenía agua? No quiero estrellarme por tercera vez contra las losetas del fondo abuelo…”

Mientras hablaba, sentía sus palabras. Casi podía ver el color de angustia en su voz, la incertidumbre de no saber qué le deparaba el futuro y la frustración de no haber alcanzado aún la felicidad que siempre añoró. Quise animarlo haciéndole notar que sus divorcios anteriores no debían marcar la pauta de su futuro. “Todos cometemos errores compadre”. Le cogí la mano con amor, traté de calmarlo, lo miré directamente y proseguí. “Pero eso no quiere decir que sea el fin del camino. Ni siquiera significa que así es como la gente te va a recordar. Por ejemplo, sabías que el primer director del FBI, J. Edgar Hoover, era homosexual y tenía la más grande colección de pornografía de la historia que incluían imágenes de Frank Sinatra, Tony Curtis, Burt Lancaster, Elvis Presley, Charlton Heston, entre otros. No solo para su placer personal, sino como una herramienta de chantaje. ¿Y sabes cómo la consiguió? Pues en operaciones en las cuales confiscó dicho material. ¿Y acaso alguien lo recuerda por eso? ¡No! Por el contrario, en el curso del río Colorado, en la frontera entre los estados de Arizona y Nevada ¡hay una presa gigante que lleva su nombre! Y que yo sepa, en la Presa Hoover no se exhiben fotos de Sinatra calato”. Fernandito sonrió. “Sí abuelo, pero yo he tratado de buscar a la persona ideal. Alguien con quien compartamos los mismos objetivos. Que tenga buenos sentimientos y que haga brotar lo mejor de mí, que me motive a ser mejor. Alguien con quien nos podamos admirar mutuamente. Una persona que pueda sostener una conversación interesante por horas sin aburrirnos y que cuando los silencios nos sorprendan, no sean incómodos. Alguien que me pueda entretener todos los días. Alguien con que podamos tener una saludable y satisfactoria vida sexual. Estas son las características que busco en las mujeres. Y en cada oportunidad, creí haberlas encontrado casi todas, pero al parecer no fue suficiente.” “Lo que tu dices es transcendental hijo. Esas características deben estar en la persona que te acompaña el resto de tu vida. Y yo le agregaría una más: que te gusten sus defectos. No me refiero a que se los celebres, pese a que te molestan. Sino que esas imperfecciones, que evidentemente prefieres que no las tuviera, no son un asunto que te afecten demasiado, como para causar problemas. Incluso algunas veces puedes encontrar ternura en su existencia. ¡Eso es importantísimo! porque cuando los defectos te disgustan al punto de odiarlos (que es lo normal) vas a exigir un cambio y eso genera fricción en la pareja. Pero si tu pareja sabe que tiene un defecto, que tu preferirías que no lo tuviere, intentará cambiarlo por que te quiere y sin que tu se lo demandes con demasiada fuerza. Y mientras eso ocurre, a ti te llegan hasta a agradar esos pequeños defectos. Así fue con tu abuela hasta el día que nos dejó. Por eso la amé tanto y por tanto tiempo. Ella amaba mis defectos y yo los fui corrigiendo con el tiempo. Y yo ame los suyos… Ah… ¡sus defectos!, tanto los físicos como los demás eran los más bellos defectos de todos. Nunca me molestaron tanto, ¿sabes? ¡Y eso! que tenía algunos tan horribles ¡que ni ella misma los aguantaba! Pero cuando brotaban de su ser, eran como estar frente a un mar picado: turbulento, desordenado y hasta desagradable; pero al final del día, mar. ¡Tremendo océano azul lleno de vida submarina, era tu abuela!”.

“Entonces abuelo, ¿me estas diciendo que no he estado buscando bien, porque me concentré mucho en los defectos de mis parejas?”. “No Fer. Lo que te digo es que esas son las características que puedes buscar en una pareja ideal. Pero eso no lo es todo. Primero, tienes que ser capaz de identificar el amor sin confundirlo con la ilusión. Y luego debes decidir amar. Y si la persona cumple con todas las características de las que acabamos de hablar, lo demás cae por su propio peso”. “Pero ese es el gran problema abuelo. ¿Cómo puedo identificar el amor?”. “Es sencillo y complejo a la vez. Estar enamorado es descubrirse incompleto. Es sentirse insuficiente sin la otra persona. Así fue yo como descubrí que amaba a tu abuela hace ya más de 60 años. Hasta antes que lo descubriera, no me había sentido incompleto nunca y no lo sabía. Pero cuando lo noté, solo quería pasar horas con ella. Me desesperaba por ir a visitarla y tenerla cerca todo el tiempo. Si no había oportunidad en el día, buscaba un espacio para verla, aunque sea por diez minutos. Y cada vez que estaba con ella, la extrañaba porque sabía que era inminente que un pérfido ‘hasta luego’ nos alejara temporalmente. Así fue como supe que quería pasar el resto de mi vida con ella. Pero debes tener cuidado Fer. La ilusión es un lobo astuto que se disfraza con la piel de un cordero y una vez que te confías, ataca tu corazón y lo destruye con su inseparable aliada: la desilusión. Solamente si la ilusión vino acompañada del verdadero amor, los ataques de la ilusión no serán capaces de dañar tu corazón.”

Un largo silencio ocupó la sala y nos ensordeció. Yo miraba los ojos vidriosos de mi nieto y no sabía qué más decirle, hasta que él mismo rompió en un sentido llanto, casi silente, que descubrí detrás de sus ojos fuertemente cerrados, sus dientes expuestos y su saliva incontrolada. Yo solo atine a abrazarlo con todas mis fuerzas. Él se acurrucó en mí y escondió su hocico en mi cuello. “¿Sobre la ilusión ya me haz contado antes no?” Dijo entre lágrimas y sonidos oscurecidos por el apretón contra mi cuerpo. “¿Lo recuerdas?” Respondí sorprendido. Entonces añadí, “eras muy pequeño entonces, no pensé que me habías escuchado”. Entonces, metió la mano en su bolsillo trasero, saco su gorda billetera llena de papeluchos y chucherías que la mayoría de personas, incluyéndome, tildaría de ‘basura’. “Fernandito, estamos a puertas del Siglo XXII y sigues utilizando una billetera y encima la llenas de papelitos. ¡Ni yo que nací en el Siglo XIX, por Dios que anticuado! Además, sabes que es un delito el uso indiscriminado de cuero y de papel, ¿no? Si un agente de la guardia nacional te lo encuentra, te puedes meter en un serio problema”. Y mientras me burlaba y lo incriminaba al mismo tiempo, él me interrumpió. “Ay abuelo, cómo se nota que dejaste de ejercer como abogado antes que cambiara la legislación. La billetera es una reliquia. De hecho era tuya, al igual que los papelitos…” Entonces, eligió uno que estaba esmeradamente doblado y particularmente amarillento y, al tiempo que lo abría le daba la estocada final a mi arrogancia “…felizmente decidiste dedicarte a tus propios negocios, porque como abogado no hubieras llegado a ganar tanto dinero… ja, ja, ja”. “Touché”, le contesté derrotado pero sonriente.

Cuando me entregó el papel, fue grande mi sorpresa al leerlo. Era lo que hacía muchos años yo mismo había escrito sobre la diferencia entre el amor y la ilusión. Lo había titulado “Del amor” (click aquí). “¿Tus guardas estos papeles en tu billetera? Pensé que se habían perdido”. “Son oro puro para mi, abuelo. Pero tus enseñanzas estaban incompletas hasta nuestra conversación de hoy”. “No digas eso Fer, que mi vejez me ha vuelto muy sensible. Me vas a hacer llorar.” Fernandito rió y añadió “ahora me toca a mí pues abuelo…” y ambos reímos juntos.

“Bueno Fernandito, si crees en lo que está escrito en ese papel, puedes ser capaz de distinguir entre el verdadero amor y la ilusión. Y si lo consigues, debes ser suficientemente determinado para pasar a la segunda etapa en la cual vas a consolidar tu sentimiento. Debes tomar la decisión de amar. Porque el acto de amar no es un sentimiento, es una decisión. Un acto volitivo, no impulsivo.” No terminaba de decir esas palabras y mi nieto empezó a desdoblar otros dos papelitos más. Los puso juntos, uno al lado del otro, sobre la mesa de café. No podía distinguir lo que ellos decían así que me puse mis gafas y vislumbré lo que desde años atrás no había visto: “Del matrimonio” (click aquí) y “De la relación entre el amor y el matrimonio” (click aquí) se podía leer en los encabezados de cada uno de ambos textos. “¿Los recuerdas, abuelo?”. “Sí”, balbuce emocionado. “Yo los escribí”, le dije. “Son las enseñanzas que dejaste para mí. Me han sido muy útiles. Pero como te acabo de comentar, solo acaban de tener sentido cuando los leo a la luz de lo que me cuentas hoy día. Dime abuelo, ¿crees que pueda encontrar a mi media naranja?”. “Lo que debes saber mi querido Fer, es que no existe eso de la ‘media naranja’. No es que haya una sola persona para ti en el mundo. Siempre puede haber alguien mejor. Pero si tú haz decidido amar a una persona, pues deber asumir ese compromiso y luchar pese a todo y contra todo. Ya si finalmente fracasas en el intento, no podrás echarle la culpa a nadie. Sencillamente esa no era la persona para ti y más bien era solo una laja más del camino que debes seguir transitando, y su rol en tu vida era enseñarte alguna lección que finalmente vas a poder aplicar cuando estés frente a tu último amor, pues no volverás a cometer los mismos errores.”

Alce la mirada y otra vez descubrí a mi nieto sollozando. “Tiene tanto por aprender aún”, pensé. “Ya hijo... Llora todo lo que quieras. Cuando llegue el momento, cuando estés preparado, dejarás de hacerlo.” Le aconsejé. “Es que me apena muchísimo haber perdido a Lucía. Ella nunca me quiso…”. “Entonces…” le sugerí, “…no la haz perdido. No puedes perder lo que nunca tuviste. Si no tuviste su amor, no puedes perderlo.” Mi razonamiento sonaba lógico, y estaba seguro que el ‘pequeño’ Fer no podía rebatirlo. “Abuelo, me hubiera gustado no quererla nada. Pero no tengo control sobre mis sentimientos. Es cierto que no se puede perder lo que no se tiene, pero desde el momento en que ella invadió mi corazón y se apoderó de mi alma, ella fue quien me tuvo a mí. Tal vez no me quiso como su mayor posesión, pero sí fui suyo. Ella no lo quiso creer nunca. Pero estuve dispuesto a dejarlo todo por ella. Incluso, creo que en algún punto, sí me descubrí incompleto sin ella. Pero Lucía siempre quiso pensar lo peor de mi. No se por qué ni para qué. Lo único que sé ahora, es que cuando un invasor se retira, es el invadido quien lo pierde. Yo fui invadido por ella. Fue la invasora más cruel que tuve y pese a que nunca la llegue tener, cuando se fue, la perdí. Y sabes qué abuelo, todos los días agradeceré haber sido invadido y abandonado por esa mujer. Porque lo que me ha dejado su invasión, lo que me ha enseñado en términos de amor, vale más que el daño que me seguirá generando su partida.”
Observé a Fernandito en sus ojos y pude ver reflejada su propia alma limpia y buena, pero ennegrecida por el dolor más miserable que podía existir. Y a mis 92 años, tuve que aceptar que mi pequeño nieto, también tenía algo nuevo que enseñarme.