Mostrando entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta derechos humanos. Mostrar todas las entradas

lunes, mayo 02, 2011

3 Incoherencias, 3 Coincidencias y 3 notas interesantes en este 2 de mayo: algunas cosas nunca cambian, pero otras sí

La semana pasada estuve de vacaciones. Me alejé de todo. En el hotel no había televisión y estaba lo suficientemente lejos de cualquier quiosco que pudiera chismearme acerca de las noticias del día. Lo único que se escuchaba en el comedor frente a la playa era Bob Marley. Anoche regresé y apenas abrí el primer ojo esta mañana instintivamente mi dedo buscó el botón verde de un control remoto y encendí la televisión. Un feroz arrebato de imágenes y noticias produjo una vorágine de pensamientos que enredó mi intención de escribir un sencillo post acerca del combate de 2 de mayo que se conmemora hoy día y no fui capaz de otra cosa más que esquematizar algunas coincidencias e incoherencias que brotaron de pronto…

Incoherencias
Coincidencias
1























Un serio cachetoncito de voz muy profunda y ojos pequeñitos declaraba su conformidad con el plan de Gobierno de Keiko. Si Mario Vargas Llosa de modo decepcionante ha confesado su voto a favor de Humala, un futuro dictador en potencia, la hija de un dictador encarcelado también cuenta con su intelectual de corte liberal. El marcador se pone 1-1.









Desde hace un tiempo se revuelca en mi cabeza un signo de interrogación cuando considero la posible decisión final de la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Aunque hasta hace 3 años (cuando este asunto se planteó formalmente) me preocupaba que en caso nos den la razón en esta sempiterna disputa marítima nuestros amigables vecinos sureños vayan a respetar la decisión; hoy en día me preocupa más que en caso no nos la den, un potencial dictador termine repitiendo lo que otro dictador, como lo fue Prado, dijo hace 145 años:
“Un pueblo que combate por su honra y por su libertad es invencible”.
Pero, a diferencia de entonces, en que Perú y Chile firmaron una alianza (12 de enero de 1866) y declararon la guerra a España (conocida en la península como la Primera Guerra del Pacífico) en esta oportunidad somos estos dos países los que nos podríamos ver enfrentados en una tercera Guerra del Pacífico (la segunda fue la guerra entre Perú y Chile).

2




























Luego de 10 años y tras muchas persecuciones infructuosas, Osama Bin Laden fue asesinado el 1 de mayo de 2011 en una mansión en las afueras de Islamabad por fuerzas estadounidenses. En las afueras de la Casa Blanca se congregó una multitud para celebrar du muerte.
En el mismo día se dio a conocer la beatificación del finado Papa Juan Pablo II. ¿El futuro santo, se habría alegrado por la muerte de Osama Bin Laden? La muerte de un ser humano, por más asesino que pueda ser, ¿sería motivo de fiesta?






Según Jorge Basadre, la guerra se produjo por causas visibles y otras ocultas. Entre las segundas señala (i) la esperanza española de restaurar la influencia de la antigua metrópoli en las Américas; (ii) el propósito de apoderarse de las islas guaneras; (iii) obligar al Perú a cancelar la deuda proveniente de la época virreinal; y, (iv) los intereses y presiones de la política interna en España que la llevaron a adoptar posturas más vehementes en la política internacional. De ahí que la guerra haya tenido un interés general en las Américas por lo que a Chile y Perú se les unió Ecuador (el 30 de enero) y Bolivia (el 22 de marzo), aunque sin participación activa en la contienda.
Hoy en día, Ecuador y Bolivia también apuntan a un mismo horizonte hacia el norte sudamericano guiado por una Venezuela fuertemente influenciado por un fracasado sistema cubano. ¿Perú llegará a formar parte de este eje? No lo sabremos mientras Humala plantee con claridad su opinión acerca de Chávez.
3

































Asesinaron a Bin Laden? ¿Por qué no lo capturaron? ¿Cuáles fueron las circunstancias del asesinato? No hay nada que haga pensar que hubo una necesaria balacera que terminara en un asesinato.
Aunque tengo una opinión particular sobre los Derechos Humanos (aquí) debo preguntar ¿Qué fue de lo que tanto se proclaman? 
¿Un asesinato, es un justo castigo para la comisión de otros? ¿Es más grave la muerte o vivir bajo cadena perpetua?
Evidentemente es un error pensar que la muerte de Bin Laden es el fin del terrorismo internacional. Pero sobre todo, es un error pensar que es el fin de los ataques de Al Qaida, por el contrario, creo que ahora hay que prepararse para un nuevo y fuerte ataque que como represalia, pues de seguro este está por llegar… y entonces ¿Se gritará a voz en cuello, alguna afectación a los derechos humanos?
El asesinato de Osama, ordenado por Obama (¡vaya similitud de nombres!) ¿será el detonante de otros asesinatos a civiles inocentes? ¿Hubiese sido más conveniente una captura?
Si cambiamos algunas palabras veremos una coincidencia interesante entre las intenciones ocultas de España y las intenciones “ocultas” (¿o no tanto?) de Estados Unidos en el medio oriente: (i) la esperanza estadounidense gozar de gran influencia en el oriente medio; (ii) el propósito de apoderarse de los pozos de petróleo; (iii) los intereses y presiones de la política interna en Estados Unidos que la llevan a adoptar posturas más vehementes en la política internacional.











Notas interesantes adicionales
1. Según Jorge Basadre, el Secretario de Guerra Peruano José Gálvez, héroe de la batalla, gritó ¡Españoles, aquí les devolvemos el tratado del 27 de enero! haciendo referencia al conocido el Tratado Vivanco-Pareja, que fue airadamente rechazado por la opinión pública y por el Congreso debido a algunas cláusulas que se consideraron ofensivas para el honor patrio, como el pagar España 3 millones de pesos para cubrir los gastos de la escuadra española a cambio de la devolución de las islas de Chincha que habían sido ocupadas desde 1864.

2. El ministro peruano en Washington solicitó ante el Secretario de Estado estadounidense para que su país intercediera entablando una acción de buenos oficios entre España y Perú, la cual al final nunca se produjo. Lo interesante es que las leyes vigentes con motivo de la guerra de entre los estados del norte y del sur en los Estados Unidos, impidieron que el Perú pudiese adquirir. Cuando se en Washington enteraron que un general colombiano estaba adquiriendo elementos bélicos para enviarlos al Perú, el mercado se cerró y se produjo un enfrentamiento entre los gobiernos peruano y estadounidense.
3. Por eso, según el editorial publicado en el Diario El Comercio en aquella época, con las 4 horas y 3 minutos que duró el combate del 2 de mayo se “ha vengado el 14 de abril”, puesto que “el cañón del Callao ha borrado la palabra reivindicación de las islas de Chincha y las balas que han atravesado la bandera de la Almanza han elevado la nuestra a su altura”.

sábado, octubre 03, 2009

DDHH a mi manera


Cuando alguien lee un diario y se entera que terroristas juzgados o condenados, exigen se les respete sus derechos humanos (DDHH), se suele escuchar la protesta general: "¿quienes mataron, ahora hablan de DDHH?" A continuación, la colectidad deduce: "los DDHH son un estorbo y por lo tanto no deberían existir".
Este desprestigio se agrava, cuando advertimos que la doctrina especializada escribe sobre el tema con una tendencia profundamente romántica que empuja al lector a creer, que en efecto, los DDHH podrían tratarse de un reconocimiento jurídico que en algunos casos terminan por ser un estorbo para alcanzar la justicia.
Así, para escribir sobre DDHH, hay que tener alma de poeta. Para leer al respecto, hay que envolverse en un ánimo lírico. Y para creer ciegamente en ellos, tal y como están definidos, hay que ser, o muy tonto, o de otro planeta.

No obstante, esta visión sobre los DDHH, no es más que el resultado de dos condiciones: primero, una mala definición de lo que son los derechos humanos; y segundo, como consecuencia de lo anterior, una distorsión conceptual respecto de lo que significan los DDHH. Nos explicamos.

La evolución de los DDHH, se produce como consecuencia de procesos históricos, generalmente violentos. La revolución de Estados Unidos, la revolución francesa y posteriormente dos guerras mundiales, son los hitos históricos más importantes en esta materia. Es a partir de estos sucesos que la lógica que envuelve los DDHH, es la de evitar el abuso del poder estatal que se ejerce sobre la persona-ciudadana. Y el fundamento que soporta esta lógica es que la persona, por el hecho de ser tal, ha sido dotada naturalmente de ciertos derechos inherentes a ella, los cuales no pueden ser desconocidos.
.
De lo anterior se desprenden tres características de los DDHH: primero, importa la existencia de un Estado que vea restringido su ejercicio del poder. Segundo, son universales, lo que significa que pertenecen a todas las personas del planeta sin importar su nacionalidad, cultura, sociedad, régimen político, etc. Tercero, son transnacionales, es decir que no dependen de la nacionalidad, país o territorio al cual pertenece o se encuentra la persona. Adicionalmente, existen dos características más: la de irreversibilidad, que implica que una vez que hayan sido reconocidos formalmente, no se les puede desconocer en el futuro; y la de progresividad, que abre la posibilidad de extender el ámbito de protección a derechos que antes no gozaba de la misma.

Estas características genera algunos problemas: Para empezar, el hecho que se busque evitar el ejercicio abusivo del poder estatal, implica que solo el Estado pueda violar los DDHH. Si bien las ofensas a la dignidad pueden provenir desde cualquier dirección, técnicamente, no todas son violaciones a los DDHH. Por eso es que un mismo acto podría ser catalogado como una violación a los DDHH o no, dependiendo de quien lo haya realizado. Si fue un terrorista, no se trata de una violación a los DDHH. Si lo hace el Estado, sí la hay.

Pero, paradójicamente esto es contradictorio con la lógica de los derechos naturales, porque si el acto (matar) y el efecto (muerte de la persona), son los mismos, si la vida –según los ius naturalistas- es un derecho natural, y si lo que busca los DDHH es proteger este tipo de derechos, ¿por qué no se podría decir, que en ambos casos se ha violado un DDHH?

Otra incongruencia de los DDHH es que en el fondo, no existen las condiciones naturales en el ser humano. Las leyes naturales son inviolables. La gravedad no se puede desafiar, salvo que se esté en un avión, en cuyo caso, existen otro tipo de leyes naturales (que rigen al aerodinámica) que regulan la posibilidad de volar. En cambio, hacer a alguien esclavo, ¿no la viola su condición natural de ser libre? Los derechos naturales no son más que un reconocimiento arbitrario de la sociedad occidental que ha decidido que la vida, la libertad, la dignidad, la propiedad, etc., sean derechos naturales. Pero eso, no es exacto. En realidad son arbitrariedades sociales. Muy loables por cierto, pero de ninguna manera "naturales" en el sentido estricto del término.

Finalmente, un tercer problema en la definición de los DDHH es que las nociones de universales y de transnacionales se enfrenta al relativismo cultural. Con el afán de buscar la libertad de los pueblos, el mundo occidental impone ciertos modos de gobernar (democracia) y ciertos derechos a reconocer (los naturales), sin permitirles a los pueblos tener la libertad de elegir su manera de gobernar, o los derechos a reconocer. Es decir, en busca de un afán liberal, se cae en un FUNDAMENTALISMO LIBERTARIO que genera justamente una severa restricción de la libertad.

Occidente, no acepta que existan culturas que maten al primer hijo por ser una mujer, toda vez que se trata de un atentado contra los DDHH. Pero, estas culturas, entienden al mundo de esa manera y se debe respetar, aunque afecte nuestra sensibilidad. ¿Por qué imponerles nuevas visiones? ¿Para garantizar su libertad?, ¿Pero, así no se la restringimos?