Hola Dios. Te agradezco todo lo que tengo y lo que no tengo. Te ofrezco por todo lo que hago, lo bueno y lo malo, que trataré de mejorar. Hoy no oro para pedirte por mi o mi familia. Tampoco para que me vaya bien en el trabajo o para que Laurita pueda concebir. Mucho menos para que mi cachorro consiga una vida mejor que la mía. Ni siquiera para que cuides y bendigas a mamita que está allá contigo en el cielo. Hoy oro por los enfermos, para que se curen. Para que… ¿o no? No lo sé. Solo Tú sabes "cuál es la situación óptima". Que no necesariamente coincide con lo que "en verdad va a suceder". Una cosa es omnisciencia y lo otro sabiduría infinita. Bueno, entonces oro por lo menos, para que los enfermos no se mueran. Si no se curan de la enfermedad, al menos que se queden entre nosotros, porque así… ¿o tampoco? Otra vez solo Tú sabes si está bien mi pedido: omniciencia. Entonces, oro para que cuando ya estén en la última parte de sus vidas, de preferencia física pero siempre espiritual, lleguen a ser felices. Sí, para eso. Ni si quiera tu sabiduría infinita podría encontrar un argumento sólido en contra. De hecho, si nos mandaste a la tierra para ser felices, todas tus estrategias estarán destinadas a ese fin. ¿O ni si quiera eso? ¿Y si tu plan es otro? ¿Y si sólo nos mandaste para ser felices? ¿Si solo somos algo tan insignificantes en tu plan, como una solitaria hormiga entre todas las todas hormigas del mundo? ¿Si el ser humano, dentro del universo es solo una especie de bacteria que se está formando para que otra civilización pueda utilizarnos como objeto de alimento, objeto de estudio, objeto experimental… como objeto. No. Eso es imposible. Ya podemos pensar. Si somos capaces de razonar y reflexionar sobre estos tópicos, no podemos terminar siendo alimento de nadie. Habría mucho potencial perdido. Tú no eres tonto. A menos que nuestra capacidad de razonamiento sea necesaria para cumplir con alguna parte de tu plan. O peor aún. El haber adquirido la capacidad de razonar es solo un efecto colateral de nuestra existencia, de todo tu plan. Y admites que en nuestra utilización como objeto, va a existir pérdidas. Pero son los costos que corresponden para lograr tu plan que es mucho más profundo e incomprensible por nuestras cabezas. Es como cuando te pedía por que los enfermos no mueran y para llegar a ser felices, eso era parte de tu plan ¿Y si nuestro Dios es solo un niño dentro de su pueblo de Dioses? Sería imposible considerar la existencia de otro Dios, porque sólo él nos ha creado (en sus juegos). Pero eso no quiere decir que existan. Eso explicaría tu omnicencia. Como no lo vas a saber todo si somos parte de tu juego. Sabes qué es lo que va a pasar y sabes que es lo que debe pasar para que resulte lo que quieres que pase. Esto es muy confuso. Por esto es que no oro: porque me agota. Así que me limito a lo de siempre: Te agradezco Dios, por todo lo que tengo y lo que no tengo. Te ofrezco todo lo que hago. Lo bueno y lo malo, que trataré de mejorar. Hasta mañana...